sábado, 28 de junio de 2014

ASESINA POR OBLIGACIÓN, VENGATIVA 

POR DOLOR

Era una tarde como cualquier otra, a excepción de aquel pequeño pero fuerte imprevisto...Aún lo recuerdo como 

si hubiera sido ayer. Eran aproximadamente las 5:00 p.m. llovía como cualquier tarde de invierno, aunque un 

poco más fuerte de lo normal. Mamá llegaba de trabajar; no obstante no llegaba sola como de costumbre, esta 

vez venía con su nueva pareja ¡¿QUIÉN DIRÍA QUE DESDE AQUEL DÍA EMPEZARÍA MI SUFRIMIENTO?! Al 

caer la noche todos nos fuimos a descansar, mamá con su novio y yo en mi habitación SOLA ó al menos eso 

fue lo que creí...Cuando dormía tan plácidamente empecé a sentir como alguien me empezó a acariciar todo el 

cuerpo, trate de detenerle pero fui inúti, al día siguiente traté de buscar apoyo en mi madre; por cierto la peor 

idea que se me pudo haber ocurrido. En vez de ello sólo recibí regaños e insultos, estaba sola, no volví a ser la 

misma chica espontánea y extrovertida que alguna vez fui. Mi vida había dado un giro de 180 grados, las risas y 

buenos momentos que alguna vez viví con mi madre ahora se habían convertido en enojos y peleas...No saben 

lo doloroso que se siente que tu propia madre ya no te quiera y que hayas pasado de ser la niña de sus ojos a 

su peor enemiga, ese desgraciado poco a poco me estaba robando esas atenciones, sonrisas y esplendidos 

momentos que en algún momento fueron míos. En ese instante en lo único que pensaba era en hacer justicia 

por mi propia cuenta -otro gran error- debí haber perdonado y olvidado, aunque tarde ahora sé que hubiera sido 

lo mas viable..Ya tenía todo fríamente calculado, cuando se dio la oportunidad lentamente me le acerqué a ese 

canalla y al tenerlo al frente e indefenso no dudé ni un segundo en sacar el cuchillo y pasárselo rápidamente por 

su sucia garganta y quitarle la vida en un momento tal como él hizo conmigo, en ese instante mamá entró y al 

ver la desgarradora y sangrienta escena, se echó a llorar y no dudó ni un segundo en acusarme con las 

autoridades. Mamá si lees ésto quiero que sepas que estoy muy arrepentida de mi cometido; mas recuerda que 

tanto como yo tú tienes la culpa al no haberme escuchado , al haberme impulsado a hacer justicia por mi propia 

cuenta..Cualquier otra persona ajena a mí que lea esto le agradecería si no me juzga tan severamente, sólo les 

pido que me comprendan porque como a muchas fui víctima de una violación y al igual que otras, hicieron caso 

omiso a nuestros gritos de auxilio, algunos se preguntarán por qué no acabé con mi vida para detener ese 

sufrimiento que tanto me agobiaba; tan sólo les diré que la venganza es algo que se te clava en el corazón 

como una astilla y la única forma de sacarla de allí es haciéndola valer, y al igual que el temor te hace cometer 
pecados...